Agustín de Iturbide

Político y militar mexicano, emperador de México entre 1822 y 1823.

Datos
Nacimiento Valladolid, Virreinato de Nueva España, 27 de septiembre de 1783.
Fallecimiento Padilla, México, 19 de julio de 1824.
Ocupación Político y militar mexicano, emperador de México entre 1822 y 1823.
Causa de la muerte Fusilamiento.

¿Quién fue Agustín de Iturbide?

Agustín de Iturbide fue un dirigente y militar mexicano, cuya trayectoria política refleja con fidelidad los vaivenes del proceso que condujo a la Independencia de México.

En 1810 condenó la insurrección independentista liderada por el cura criollo Miguel Hidalgo, y desde el bando realista combatió y derrotó a sus seguidores y a los de José María Morelos. En 1821 se unió al bando independentista, acordó con Vicente Guerrero el Plan de Iguala y, tras la entrada del Ejército Trigarante en Ciudad de México, puso fin a tres siglos de dominación española.

Proclamado emperador con el nombre de Agustín I, se vio obligado a abdicar tan solo diez meses después. En 1824 fue fusilado por militares republicanos que lo consideraban un traidor a la Patria.

Tardíamente se reconoció el papel fundamental que desempeñó en el proceso emancipador, pero con ciertas reticencias debido a su ideología conservadora y sus actitudes pragmáticas y oportunistas.

Retrato de Agustín de Iturbide.

Retrato de Agustín de Iturbide realizado por Primitivo Miranda a mediados del siglo XIX.

Infancia, juventud y formación intelectual

Agustín Cosme Damián de Iturbide y Arámburu nació Valladolid, actual Morelia, el 27 de septiembre de 1783.

Su padre fue José Joaquín de Iturbide Arregui, un acaudalado terrateniente español. Su madre, María Josefa de Arámburu y Carrillo de Figueroa, era una criolla de origen noble.

En 1795 ingresó en el seminario de su población natal. Pero al cumplir los 14 años abandonó los estudios para enrolarse en el ejército realista del Virreinato de Nueva España.

En 1805 contrajo matrimonio con Ana María Huarte y Muñiz, con quien tuvo diez hijos.

Agustín de Iturbide y la guerra por la Independencia de México

En 1810 se negó a sumarse a la insurrección dirigida por Hidalgo, a la que decidió combatir. Por su notable actuación al frente de la defensa de Valladolid fue ascendido al grado de capitán.

A partir de entonces luchó contra las guerrillas insurgentes y logró capturar a dos importantes líderes independentistas, Albino García Ramos e Ignacio López Rayón. Esas victorias le valieron el ascenso al grado de coronel.

Poco después, fue nombrado comandante general de Guanajuato, donde sobresalió por la implacable actitud que adoptó hacia los independentistas.

Luego de la ejecución de Morelos, en 1815, fue acusado de malversación de fondos y abuso de autoridad, por lo que el virrey Félix Calleja decidió destituirlo. Pero luego de una auditoría interna fue absuelto de todos los cargos y recuperó su grado y su cargo.

En 1820 un nuevo virrey, Juan José Ruiz de Apodaca, lo nombró comandante general del Ejército del Sur y le encomendó someter al líder independentista Vicente Guerrero. Luego de ser derrotado en varias oportunidades por los insurgentes, Iturbide llegó a la conclusión de que no conseguiría doblegar a Guerrero, por lo que le propuso entablar negociaciones.

Mientras tanto, el pronunciamiento de Rafael de Riego contra el absolutismo de Fernando VII había iniciado en la península el trienio liberal, durante el cual el rey español fue obligado a jurar la Constitución de 1812.

Conocedor del pensamiento de las élites del Virreinato, que no deseaban depender de un gobierno metropolitano liberal, Iturbide se sumó a la causa independentista, que tan duramente había combatido durante más de diez años.

Se produjo entonces el Abrazo de Acatempan, luego del cual proclamó el Plan de Iguala, un programa político basado en tres principios irrenunciables: independencia, igualdad entre españoles y criollos, y supremacía del catolicismo.

Iturbide formó entonces el Ejército Trigarante, que engrosó sus filas tanto con antiguos realistas como insurgentes que volvieron a tomar las armas. Esta fuerza dominó rápidamente gran parte del Virreinato por lo que el capitán general de Nueva España, Juan O’Donojú, decidió firmar los Tratados de Córdoba, que reconocieron la Independencia de México.

El 27 de septiembre de 1821, Iturbide entró triunfalmente en Ciudad de México, donde fue aclamado como un héroe.

Primer Imperio Mexicano

En febrero de 1822 convocó un Congreso Constituyente, que en su composición mostró las fuerzas ideológicamente contrapuestas que se habían unidos para romper con España: por un lado, estaban los republicanos y, por otro, los monárquicos, que se dividían a su vez en borbónicos, partidarios de coronar a un príncipe español, e iturbidistas, que querían entregarle la corona.

Un motín popular encabezado por sus seguidores precipitó la resolución del Congreso, que el 19 de mayo lo proclamó emperador y estableció como hereditaria la sucesión al trono.

Durante los diez meses que duró su reinado, su poder se fue debilitando poco a poco debido a la falta de apoyos más amplios que los de sus partidarios incondicionales y las impopulares medidas que tomó para solucionar los problemas financieros del nuevo Estado.

En octubre de 1822 reprimió una conspiración republicana, tras lo cual disolvió el Congreso y lo sustituyó por una Junta Nacional Instituyente. Esta medida fue rechazada tanto por republicanos como por borbónicos, que se unieron en su contra.

En diciembre de 1822, el gobernador de Veracruz, Antonio López de Santa Anna, proclamó la República, actitud que fue apoyada por otros militares e incluso por las tropas enviadas para combatirlo. Completamente aislado, en marzo de 1823 se vio obligado a abdicar y a exiliarse en Europa junto a su familia.

Muerte de Agustín de Iturbide

En 1824 tuvo noticias de que España, con la ayuda de la Santa Alianza, preparaba una expedición para reconquistar México. Decidió entonces regresar a su país para ponerse al servicio del Gobierno, ignorando que el Congreso mexicano lo había declarado traidor a la Patria.

Desembarcó en el puerto de Soto la Marina, donde fue detenido y remitido a la localidad de Padilla, en Tamaulipas, donde el Congreso local ordenó que se cumpliera el decreto federal que lo condenaba a muerte.

El 19 de julio enfrentó a un pelotón de fusilamiento, entre cuyos soldados repartió las onzas de oro que llevaba consigo. Antes de morir declaró que no era traidor y pidió que le vendaran los ojos. Luego recibió varios disparos en el pecho y en la cabeza. Tenía tan solo 40 años y esperaba la llegada de su décimo hijo.

Tras varios años de olvido y repudio, en 1838 sus restos fueron trasladados a Ciudad de México e inhumados en la Capilla de San Felipe de Jesús de la Catedral Metropolitana.

En varias oportunidades se habló de depositar sus restos en el Ángel de la Independencia, para que descansaran junto a los Hidalgo, Morelos, Guerrero, Guadalupe Victoria y otros héroes del proceso emancipador, pero esas iniciativas nunca se concretaron.

Bibliografía:
  • Muñoz Saldaña, Rafael. México independiente. El despertar de una nación. México, Editorial Televisa Internacional, 2009.
  • Robertson, William Spence. Iturbide de México. México, Fondo de Cultura Económica, 2012.
  • Treviño, Héctor Jaime. Historia de México. Monterrey, Ediciones Castillo, 1997.
Citar artículo:
Editorial Grudemi (2022). Agustín de Iturbide. Recuperado de Enciclopedia de Historia (https://enciclopediadehistoria.com/agustin-de-iturbide/). Última actualización: septiembre 2022.
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