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Batalla de Tucumán

Enfrentamiento armado a campo abierto que tuvo lugar el 24 de septiembre de 1812, en las inmediaciones de la ciudad de San Miguel de Tucumán.

Datos
Fechas 24 de septiembre de 1812.
Lugar San Miguel de Tucumán, Provincias Unidas del Río de la Plata.
Beligerantes Realistas del Alto Perú vs. Ejército del Norte
Resultado Victoria del Ejército del Norte.

¿Qué fue la batalla de Tucumán?

La batalla de Tucumán fue un enfrentamiento armado a campo abierto que tuvo lugar el 24 de septiembre de 1812, en las inmediaciones de la ciudad de San Miguel de Tucumán. Forma parte de las guerras por la Independencia de Argentina.

En esta batalla se enfrentaron:

  • El Ejército del Norte: al mando del general criollo Manuel Belgrano. Estaba formado por unos 3.600 hombres entre tropas regulares, milicianos y voluntarios.
  • El Ejército Real del Alto Perú: comandado por el brigadier peruano Juan Pío Tristán. Estaba integrado por unos 7.000 hombres, la mayoría de ellos americanos.

La batalla se saldó con una importante victoria patriota que permitió detener el avance realista sobre las Provincias Unidas del Río de la Plata. El repliegue de las tropas de Tristán permitió que los gobiernos asentados en Buenos Aires mantuvieran el control sobre la región del noroeste del actual territorio argentino.

Contexto histórico

Luego del fracaso de la Primera Expedición al Alto Perú, en 1811, el general Belgrano fue nombrado al frente del Ejército del Norte. Belgrano se trasladó desde Rosario hasta San Salvador de Jujuy, donde estableció su cuartel general.

Poco después, un ejército realista cruzó la Quebrada de Humahuaca y marchó hacia la ciudad de Jujuy. Belgrano comprendió que no podía defender la plaza, por lo que el 23 de agosto ordenó la retirada de toda la población local, hecho conocido como Éxodo Jujeño.

Enterado de la situación, el Primer Triunvirato ordenó a Belgrano que retrocediera hasta Córdoba. Sin embargo, Belgrano desobedeció esa directiva y se detuvo en Tucumán, donde la población y las autoridades locales se mostraron dispuestas a acompañarlo en la lucha.

Belgrano mandó cavar fosos en las esquinas de varias calles, armó barricadas y colocó allí a la artillería que no iba a llevar a la batalla.

Los principales vecinos tucumanos reclutaron gente para engrosar el ejército, aportaron caballadas y donaron ganado y alimentos para el mantenimiento de las tropas.

Desarrollo de la batalla

El 23 de septiembre el ejército realista llegó a un paraje desde donde avistó San Miguel de Tucumán.

A la mañana siguiente, el general Tristán ordenó el avance hacia la ciudad, pero a poco de andar se topó con un incendio de los matorrales que había sido provocado por una partida patriota. El viento del sur llevó las llamaradas hacia el ejército realista, que se desvió y tomó el Camino Real al Perú, por donde siguió hasta situarse al sur de San Miguel. Al conocer la ubicación de su enemigo, Belgrano plantó a su ejército en el llamado Campo de las Carreras, ubicado al norte de la ciudad.

La batalla se inició con el bombardeo de la artillería patriota sobre la infantería realista, que replicó cargando a la bayoneta. Belgrano ordenó una carga de toda la infantería, que fue acompañada por el ataque de las dos alas de la caballería.

El ala derecha, comandada por Juan Ramón Balcarce, embistió a los jinetes realistas del flanco izquierdo, que se dispersaron y retrocedieron sobre su propia infantería, desorganizándola. Los jinetes patriotas llegaron hasta la retaguardia enemiga, donde capturaron las mulas cargadas de plata, municiones y provisiones.

Mientras tanto, en el sector en el que se encontraba Belgrano la lucha encarnizada fraccionó el frente, haciendo la batalla muy confusa. En ese momento se desató un viento muy fuerte que trajo una manga de langostas, el cielo se oscureció y generó más confusión entre los combatientes, que no podían ver contra quiénes luchaban.

Si bien Belgrano fue arrastrado por el desbande de un sector de su tropa fuera del campo de batalla, la victoria quedó en manos de la infantería patriota, que al mando del coronel Eustoquio Díaz Vélez logró capturar centenares de prisioneros realistas, además de armas, cañones y municiones. Díaz Vélez, alarmado por la ausencia de Belgrano, regresó a la ciudad, situando a sus hombres en los fosos, techos y azoteas.

Tristán recompuso sus fuerzas y amagó un ataque sobre San Miguel, pero ordenó la retirada ante los primeros disparos de los patriotas. Intimó entonces la rendición en un plazo de dos horas, tras los cuales incendiaría el casco urbano. Díaz Vélez amenazó con degollar a los prisioneros si no deponía su actitud.

Tristán decidió pasar la noche en las afueras de la ciudad, pero a la mañana siguiente descubrió que Belgrano había regresado y se había situado a sus espaldas. El comandante realista rechazó la intimación de rendición y ordenó el repliegue hacia Salta. Durante su retirada fue hostigado por fuerzas patriotas que lograron capturar muchos prisioneros.

pintura de la batalla de Tucumán

Batalla de Tucumán, pintura al óleo realizada por el artista español Francisco Fortuny.

Causas y consecuencias de la batalla de Tucumán

Causas

Las principales causas de la batalla de Tucumán fueron las siguientes:

  • La invasión realista proveniente del Alto Perú, que procuraba ocupar todo el territorio situado al sur de la Quebrada de Humahuaca.
  • La actitud de Belgrano, que decidió desobedecer las órdenes del Primer Triunvirato de retroceder hasta Córdoba.
  • La firme decisión de los vecinos y las autoridades de San Miguel de Tucumán, que pusieron a disposición de Belgrano hombres, dinero y pertrechos para luchar y frenar el avance enemigo.
  • La victoria obtenida por la retaguardia del ejército patriota sobre una avanzada realista en el combate de Las Piedras, que tuvo lugar el 3 de septiembre. Esta victoria reforzó la moral del Ejército del Norte.

Consecuencias

Entre las principales consecuencias de la batalla de Tucumán, se destacan:

  • La muerte de 80 patriotas y de 450 realistas. Otros 700 realistas, entre oficiales, soldados y capellanes, fueron tomados prisioneros.
  • La captura de 70 cajas de municiones, 13 cañones y 358 fusiles, que pasaron a manos del Ejército del Norte.
  • El freno a una invasión realista que ponía en riesgo el proceso revolucionario y que permitió conservar el noroeste del actual territorio argentino en manos de los patriotas.
  • La retirada del ejército realista, que perseguido por los patriotas se replegó hasta Salta, donde fue nuevamente derrotado, en febrero de 1813.
  • El desprestigio del Primer Triunvirato, que tres días después de conocerse la noticia de la victoria de Belgrano fue derrocado por un golpe de Estado protagonizado por la Sociedad Patriótica y la Logia Lautaro, que impulsaban un programa independentista.
  • La llegada al poder del Segundo Triunvirato, que convocó a la reunión de la Asamblea General Constituyente, en 1813.
  • La instalación de un estado de guerra permanente en Tucumán. Esto provocó grandes transformaciones en el ritmo cotidiano de la ciudad, debido a la presencia del ejército, las continuas levas de hombres y las requisas de ganado y alimentos.
  • El reforzamiento de una identidad colectiva, forjada en la lucha contra los realistas, que consolidó el alineamiento de Tucumán con el poder político establecido en Buenos Aires.
Bibliografía:
  • Camogli, Pablo. Batallas por la libertad: todos los combates de la guerra por la Independencia. Buenos Aires, Aguilar. 2005.
  • Halperin Donghi, Tulio. Reforma y disolución de los imperios ibéricos, 1750-1850. Buenos Aires, Alianza. 1985.
  • Mitre, Bartolomé. Historia de Belgrano y de la Independencia argentina. Buenos Aires, El Ateneo. 2014.
Citar artículo:
Editorial Grudemi (2021). Batalla de Tucumán. Recuperado de Enciclopedia de Historia (https://enciclopediadehistoria.com/batalla-de-tucuman/).