Icono de diálogo

Congreso de Viena

Serie de reuniones diplomáticas que tuvieron lugar entre el 23 de septiembre de 1814 y el 9 de junio de 1815 en la ciudad de Viena entre las potencias vencedoras de Napoleón Bonaparte.

¿Qué fue el Congreso de Viena?

Se conoce como Congreso de Viena a la serie de reuniones diplomáticas que tuvieron lugar entre el 23 de septiembre de 1814 y el 9 de junio de 1815 en la ciudad de Viena entre las potencias vencedoras de Napoleón Bonaparte. El objetivo de esta convocatoria consistió en restablecer las fronteras europeas y organizar políticamente todo el continente luego de la derrota de Napoleón Bonaparte en las Guerras napoleónicas.

Participaron del congreso miembros de las casas reinantes de casi toda Europa, aunque solo los representantes del Reino Unido, Austria, Rusia y Prusia tuvieron un peso significativo en la toma de las decisiones. Por lo tanto, un reducido grupo de monarcas y ministros, entre los que sobresalió el ministro austríaco Klemens von Metterninch, redefinieron el curso que tomaría Europa durante el período conocido como el de Restauración.

Los países que participaron de este congreso formaron una alianza en defensa de los valores del denominado Antiguo Régimen y en contra del avance de una nueva revolución liberal. Para ello, los miembros de esta coalición concordaron un auxilio mutuo para sostener un equilibrio internacional bajo un orden conservador.

Ilustración del libro Historia del Consulado y del Imperio

Ilustración del libro Historia del Consulado y del Imperio: continuación de la historia de la Revolución Francesa de 1879, basado en el grabado «El Congreso de Viena» de Jean-Baptiste Isabey.

Contexto histórico

Para inicios de la década de 1810, gran parte de Europa se encontraba bajo el dominio del Imperio napoleónico. Muchos países habían debido afrontar el avance del emperador sobre sus fronteras e incluso, algunos de ellos, la sustitución de sus dinastías reinantes, cuestionadas ya desde la Revolución francesa, por miembros de la familia Bonaparte. Así que, tras la derrota de Napoleón Bonaparte en la Batalla de Leipzig (1813), los Estados victoriosos además de redefinir sus fronteras buscaron revertir las consecuencias de aquellos años de cuestionamiento a la legitimidad de sus monarquías. En Francia, por ejemplo, la dinastía Borbón fue restituida en la figura de Luis XVIII.

Simultáneamente, en el ámbito intelectual se produjo una reacción contra los ideales de la Ilustración. La noción de un «contrato social» fue reemplazada por un viejo concepto, el «derecho divino» de los monarcas gobernantes.

Sin embargo, los ideales liberales seguían vigentes e hicieron que el temor a una nueva revolución liberal continuará latente. Como consecuencia, las potencias vencedoras centraron sus esfuerzos en la conservación de un nuevo equilibrio internacional que garantizará la paz dentro de Europa.

A pesar de ello, pronto la paz se vio interrumpida cuando Napoleón Bonaparte, tras huir de su exilio en la isla Elba y recuperar el poder por cien días, volvió a enfrentar a la coalición en Waterloo (Bélgica), donde finalmente fue derrotado el 18 de junio de 1815. Pocos días después de la firma del Acta Final del Congreso de Viena.

Acta final del congreso de Viena

Acta final del 9 de junio de 1815.

Acuerdos del Congreso de Viena

Algunos puntos incluidos dentro del Acta Final firmada el 9 de junio de 1815 fueron los siguientes:

  • Se ratificó el Tratado de París (1814) y con él se restauró la soberanía de Francia dentro de su antiguo territorio de 1792.
  • Se conformó una Confederación Germánica presidida por Austria.
  • Se anexionó a Austria parte del territorio italiano.
  • Se anexionó a Prusia sectores de Sajonia y Polonia.
  • Se anexionó al Imperio de Rusia partes de Polonia y Finlandia.
  • Se reconocieron territorios correspondientes a los Estados Pontificios.
  • Se restauró al rey Fernando IV en el trono de Nápoles, reconociendo a sus herederos como los legítimos sucesores del Reino de las Dos Sicilias.
  • Se estableció la libre navegación de los ríos.
Europa luego del Congreso de Viena.

Mapa de Europa a partir de las medidas tomadas en el Congreso de Viena. Fuente: Wikimedia Commons.

Principios del Congreso de Viena

Del Congreso de Viena también se desprendieron tres principios:

  • El Principio de Legitimidad: afirmó el derecho de las dinastías a gobernar sobre sus territorios.
  • El Principio de Concierto Europeo: acordó la necesidad de ejercer una constante actividad diplomática con el fin de mantener el equilibrio internacional.
  • El Principio de Derecho de Intervención: estableció que todo país europeo podía ser intervenido por sus vecinos en caso de detectarse en él el surgimiento de una nueva revolución.

Consecuencias del Congreso de Viena

Algunas de las consecuencias del Congreso de Viena fueron las siguientes:

  • Se produjo un cambio en el mapa político y territorial de Europa que favoreció, sobre todo, a Prusia, Rusia y Gran Bretaña.
  • Se consolidó un frente diplomático que permitió canalizar las tensiones internacionales. Los países, celebrando negociaciones y reuniones de forma periódica, lograron evitar el desenlace de conflictos armados de gran envergadura.
  • A pesar de las medidas tomadas no se pudo evitar que ocurrieran nuevas oleadas revolucionarias.
Bibliografía:
  • Briggs, Asa; Clavin, Patricia. Historia contemporánea de Europa. 1789-1989. Barcelona, Crítica. 1997.
  • De la Torre del Río, Rosario. El Congreso de Viena (1814-1815). Madrid, Ediciones de la Catara. 2015.
  • Droz, Jacques. Europa: Restauración y Revolución. 1815-1848. Madrid, Siglo XXI. 1984.
  • Hobsbawm, Eric. La era de la Revolución. 1789-1848. Buenos Aires, Crítica. 2007.
Citar artículo:
Editorial Grudemi (2021). Congreso de Viena. Recuperado de Enciclopedia de Historia (https://enciclopediadehistoria.com/congreso-de-viena/).