Diego Velázquez

Pintor español del período Barroco.

Datos
Nacimiento Sevilla, España, 6 de junio de 1599.
Fallecimiento Madrid, España, 6 de agosto de 1660.
Ocupación Pintor.
Causa de la muerte Enfermedad desconocida.

¿Quién fue Diego Velázquez?

Diego Velázquez fue un pintor español del período Barroco. Considerado uno de los artistas más importantes del arte europeo, desarrolló la mayor parte de su carrera al servicio del rey Felipe IV en el ambiente jerárquico, burocrático y ceremonioso de la corte real de la casa de los Austrias.

En ese contexto, la «pureza de sangre», el linaje y la actividad que realizaban las personas condicionaban el lugar que éstas ocupaban en las jerarquías sociales. La tarea de pintor, si bien era valorada, no gozaba del prestigio de otras artes, como la música o la literatura, por su condición de actividad manual. Por lo tanto, a pesar del enorme aprecio del rey por su trabajo y de la valoración que tenía de su persona, Diego Velázquez permaneció hasta prácticamente el final de su vida como un funcionario de la estructura burocrática de la corte.

Velázquez era consciente de su valor como artista y en numerosas obras estableció discursos sutiles, pero evidentes para los conocedores, en los que equiparaba la creación artística con la creación divina y el rol del artista con el del creador. Con un estilo austero y economía de recursos plásticos creó obras profundas con simbolismos ambiguos que desafían la precepción del espectador.

Su juventud

Diego de Silva y Velázquez nació en Sevilla el 6 de junio de 1599. Su padre era de origen portugués y gozaba de ciertos privilegios de hidalguía; la familia de su madre, en cambio, era plebeya.

A los 11 años ingresó como aprendiz en el taller de Francisco Pacheco, reconocido pintor, tratadista y poeta que comprendió inmediatamente los méritos de su alumno. Allí, además de adquirir sólidos conocimientos técnicos, entró en contacto con numerosos intelectuales y estudiosos de la época, frecuentes participantes de las reuniones que organizaba su maestro.

A los 17 años obtuvo su licencia de pintor, necesaria en Sevilla para abrir un taller propio y al año siguiente, se casó con la hija de Pacheco, Juana de Miranda, con la que tuvo dos hijas.

Ya desde sus inicios, en Sevilla, manifestó la originalidad en el tratamiento de los temas que lo caracterizaría a lo largo de su carrera. Adoptó un estilo naturalista, influenciado probablemente por la pintura de Caravaggio, que privilegiaba la representación de personajes populares y escenas de la vida cotidiana, incluso para tratar temas mitológicos o religiosos.

Su fama pronto llegó a Madrid y en 1623 fue convocado a la corte real donde, el 6 de octubre de ese año, fue nombrado pintor del rey y asignado a las obras del Alcázar de Madrid que estaba siendo remodelado. Este fue su primer cargo como funcionario de la corte y al mismo tiempo, significó el ingreso a una carrera burocrática en la que su actividad como pintor a menudo se mezclaba con otras tareas, incluso administrativas.

Sus inicios como pintor del rey

La corte real a la que se incorporó Velázquez estaba caracterizada por la contradicción entre las crisis permanentes en la política, marcada por las guerras, los problemas dinásticos, la pérdida de territorios y las dificultades financieras, y el florecimiento de las artes.

La decadencia evidente del Imperio español no impedía que el rey, más interesado en las artes que en el gobierno, fuera un importante mecenas y coleccionista.

En las colecciones del palacio real, el pintor pudo conocer y estudiar a los grandes maestros de la pintura, especialmente a Tiziano que fue una de sus grandes influencias.

Otro artista fundamental en su formación fue el pintor flamenco Pedro Pablo Rubens, quien pasó varios meses en Madrid entre 1628 y 1629. Rubens influyó en cuestiones técnicas, como el trabajo con el color, pero además lo estimuló para que viajara a Italia con el objetivo de completar su formación.

A mediados de 1629, entonces, Velázquez obtuvo el permiso real y realizó su primer viaje a Italia, donde permaneció hasta 1631. En Venecia copió obras de Tintoretto; en Roma, donde pasó un año, estudió a Rafael y realizó apuntes del Juicio Final de Miguel Ángel. También realizó copias de obras antiguas y estableció contactos estrechos con miembros de la aristocracia vaticana.

De regreso en Madrid, inició una etapa de gran producción en la que retrató a los miembros de la familia real en reiteradas ocasiones, y a todos los grandes personajes que pasaron por la corte: nobles, diplomáticos e intelectuales.

Su período de madurez

En 1648, Velázquez realizó un segundo viaje a Italia, esta vez como artista experimentado y conocedor, para comprar obras de arte para la colección real. En lo personal, buscaba la libertad artística y social que la opresiva corte real le negaba. En Roma recibió honores por parte de sus pares y pintó numerosos retratos entre los que se destaca el del papa Inocencio X. Permaneció en Italia casi tres años, a pesar de los frecuentes llamados del rey para que regresara a Madrid.

En los siguientes años al servicio de Felipe IV acumuló nombramientos y cargos, ascendiendo siempre dentro de la burocracia cortesana, sin que eso significara una modificación en su lugar en la escala social. Recién en 1652 accedió al cargo de aposentador del palacio con funciones que abarcaban la decoración de lugares reales hasta la conservación y ampliación de la colección de pinturas real y la organización de las ceremonias, entre otras. Esta función le permitió, además, un acceso más directo al rey.

Diego Velázquez tuvo enorme éxito como artista durante su toda su vida. Su genialidad fue reconocida desde muy joven, pero en la conservadora sociedad española, ese reconocimiento no iba acompañado del ascenso social que el pintor pretendía.

En 1658, finalmente, consiguió que el rey le otorgara el título por el que había luchado casi toda su vida, el de Caballero de la Orden de Santiago de Compostela.

Muerte de Diego Velázquez

Diego Velázquez falleció de una enfermedad desconocida el 7 agosto de 1660 luego de ocuparse de la organización de la boda entre la infanta María Teresa, hija de Felipe IV, con Luis XIV, el rey de Francia, en la frontera franco-española. Una semana más tarde falleció su esposa.

Obras de Diego Velázquez

Diego Velázquez fue un pintor muy prolífico. Sus obras mantuvieron una calidad extraordinaria a lo largo de sus más de cuarenta años de carrera. Algunas de ellas son las siguientes:

oleo vieja friendo huevos

Vieja friendo huevos, 1618, óleo sobre tela, 100,5 cm × 119,5 cm, Galería nacional de Escocia, Edimburgo, Reino Unido.

oleo el triunfo de baco

El triunfo de Baco, 1628 -1629, óleo sobre lienzo, 165 cm × 225 cm, Museo del Prado, Madrid, España.

oleo la rendicion de breda

La rendición de Breda (o Las lanzas), 1634, óleo sobre lienzo, 307 cm × 367 cm, Museo del Prado, Madrid, España.

retrato de felipe iv

Retrato de Felipe IV a caballo, hacia 1635, óleo sobre lienzo, 301 cm × 314 cm, Museo del Prado, Madrid, España.

oleo venus del espejo

Venus del espejo, hacia 1647-1651, óleo sobre lienzo, 122 cm × 177 cm, National Gallery, Londres, Reino Unido.

oleo las meninas

Las meninas, 1656, óleo sobre lienzo, 318 cm × 276 cm, Museo del Prado, Madrid, España.

Bibliografía:
  • Baticle, Jeannine. Velázquez, el pintor hidalgo. Barcelona, Ediciones B. 1999.
  • Brown, Jonathan. Velázquez. Pintor y cortesano. Madrid, Alianza Editorial. 1986.
  • Harris, Enriqueta. Velázquez. Madrid, Akal. 2003.
  • Wolf, Norbert. Diego Velázquez, 1599-1660. El rostro de España. Madrid, El País-Taschen. 2007.
Citar artículo:
Editorial Grudemi (2022). Diego Velázquez. Recuperado de Enciclopedia de Historia (https://enciclopediadehistoria.com/diego-velazquez/). Última actualización: agosto 2022.
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