Muralismo mexicano

Movimiento pictórico de gran influencia en el arte latinoamericano de principios de siglo XX.

¿Qué es el muralismo mexicano?

El muralismo mexicano es un movimiento pictórico de gran influencia en el arte latinoamericano de principios de siglo XX. Se considera que se inició en 1920, pero se pueden rastrear antecedentes en artistas interesados por la creación de un arte nacional en una década antes.

El muralismo surgió como programa oficial de gobierno en la ciudad de México y con esa impronta se desarrolló entre 1920 y 1924. Sin embargo, el impulso de los miembros del grupo se extendió hasta las últimas décadas del siglo XX.

La monumentalidad de las obras de los muralistas y su ubicación en espacios públicos le dieron gran visibilidad hasta el presente y fueron muy importantes en la construcción de la identidad visual del México moderno.

Además, la exploración de nuevos lenguajes pictóricos y nuevas técnicas extendió su influencia al resto de Latinoamérica.

Las obras realizadas en el contexto del movimiento son una de las grandes atracciones turísticas de la ciudad de México.

Epopeya del pueblo mexicano

Epopeya del pueblo mexicano, forma parte de la serie de murales realizados por Diego Rivera en el Palacio Nacional de México.

 

Origen y etapas del Muralismo mexicano

En 1920, Álvaro Obregón asumió la presidencia de México con un discurso conciliador entre las facciones y grupos sociales que habían estado en pugna durante la Revolución mexicana. Propuso como objetivos de su gobierno la reconciliación nacional, y la integración de las masas pobres e iletradas a un Estado mexicano moderno y con una identidad común.

Como parte de este proyecto, creó la Secretaría de Educación Pública en 1921 y nombró a cargo de ella a José Vasconcelos. Éste era un intelectual formado en la tradición europea y en la cultura clásica pero quería construir una cultura basada en una supuesta identidad mexicana basada en el mestizaje entre la cultura indígena y la hispánica.

En ese contexto, convocó a distinto pintores mexicanos a formar un movimiento no solo pictórico sino cultural, que fuera capaz de modificar la sensibilidad colectiva, educar a los mexicanos y colaborar en la construcción de una sociedad pacífica con una identidad nacional.

El proyecto de la Secretaría de Educación Pública consistía en financiar a los artistas para que plasmaran en las paredes de los edificios públicos narrativas destinadas a construir un vínculo entre el pasado y el presente, que al mismo tiempo integrara a todas las clases sociales y fuera accesible a la masa iletrada.

El programa iconográfico, establecido desde el Estado, fue diseñado con la colaboración de Diego Rivera, Jean Charlot, Xavier Guerrero y Amado de la Cueva.

En 1922, con el encargo de una serie de murales para el patio de la Escuela Nacional Preparatoria, se inició el muralismo como movimiento colectivo: los integrantes de este grupo fueron los artistas Ramón Alva de la Canal, Emilio García Cahero, Jean Charlot, Fernando Leal y Fermín Revueltas.

A partir de 1924 con el cambio de gobierno y la desaparición de Vasconcelos de la escena pública, el movimiento se disgregó. Muchos de los artistas se trasladaron a los Estados Unidos de América donde realizaron murales en espacios públicos y privados.

El muralismo en México continuó hasta finales de la década de 1940, con ejemplos incluso de la década de 1970, pero ya como iniciativa individual de los artistas y no como un plan gubernamental.

Vista externa del Polyforum Cultural Siqueiros, en la ciudad de México.

Vista externa del Polyforum Cultural Siqueiros, en la ciudad de México, con el mural La marcha de la humanidad de David Alfaro Siqueiros, inaugurado en 1971.

Características del Muralismo mexicano

Algunas de las características del movimiento muralista mexicano son las siguientes:

  • Era un arte figurativo y que pretendía tener la función social de hacer avanzar a las masas a la integración y el progreso a través de la educación.
  • Propuso un modelo de belleza basado en las imágenes y el gusto popular, y en la vida cotidiana.
  • Las técnicas empleadas fueron, en general, las tradicionales como la encáustica, el fresco y el temple.
  • Los temas más representados por el muralismo mexicano fueron los relacionados con los valores republicanos, la historia mexicana, el pasado prehispánico, el desarrollo, el progreso y el trabajo.
  • Los muralistas encontraron inspiración en el arte prehispánico y en el arte popular mexicano, aunque muchos de ellos tenían formación académica y además participaban de las propuestas vanguardistas. Mientras algunos tenían un lenguaje más clásico, otros, como Siqueiros, Rivera y Orozco tenían más vinculaciones con las vanguardias europeas.
  • Los rasgos unificadores de este movimiento fueron la monumentalidad y la voluntad de representación de grandes temas históricos y alegorías. Más allá de esto, es difícil encontrar otras características comunes ya que cada artista tenía su estilo individual, diferentes posturas frente al arte y distinta concepción de la identidad mexicana.
  • Los primeros murales se realizaron en los edificios vinculados a la Secretaría de Educación Pública, como la Escuela Nacional Preparatoria, la Biblioteca Nacional, el Colegio de San Pedro y San Pablo. Más adelante se agregaron otros edificios públicos.
La trinchera, 1926

La trinchera, 1926. Mural de José Clemente Orozco realizado en la Escuela Nacional Preparatoria, antiguo colegio de San Ildefonso.

Artistas del Muralismo mexicano

Entre los pintores muralistas, se destacaron los llamados Los tres grandes:

  • Diego Rivera (1886-1957). Fue miembro del Partido comunista mexicano y confiaba en el triunfo de la revolución del proletariado. Estudió en la Academia de San Carlos y más tarde estudió en España y luego en París donde mantuvo contacto con las vanguardias.
  • José Clemente Orozco (1883-1949). A diferencia de otros artistas muralistas, su valoración de la libertad personal le impidió adherir a algún partido político, aunque estuvo afiliado al Sindicato de obreros, técnicos, pintores, escultores y grabadores revolucionarios. Tuvo una postura americanista y sostenía que América debía iniciar un arte nuevo.
  • David Alfaro Siqueiros (1896-1974). Fue un activo participante de movimientos políticos y estudiantiles. Apoyó a Venustiano Carranza durante la Revolución, por lo que su derrota lo obligó al exilio en 1820. Redactó manifiestos sentando su postura sobre la función del arte y publicó artículos en los que daba cuenta de sus ideas estéticas y políticas.
  • Otros artistas convocados por José Vasconcelos y participantes activos del movimiento fueron Roberto Montenegro, Ramón Alva de la Canal (1898-1985), Fermín Revueltas (1901-1935), Fernando Leal (1896-1964) y Jean Charlot (1898-1979).
Bibliografía:
  • Eder, Rita. “Muralismo mexicano, modernidad e identidad cultural”. En: Moraes Belluzzo, Ana María. Modernidade: Vanguardas Artísticas na América Latina, São Paulo, UNESP, 1990.
  • Garrido, Esperanza. “La pintura mural mexicana, su filosofía e intención didáctica”. En:
  • Sophia, Colección de Filosofía de la Educación, N.° 6, 2009. Cuenca, Universidad Politécnica Salesiana, Cuenca.
  • Pagnone Laven, Patricia. Un recorrido por el muralismo latinoamericano: Historia y proyección del muralismo a partir de la Revolución Mexicana y su expansión por el mundo. S/d, Editorial Académica Española, 2019.
  • Subirats, Eduardo. El Muralismo Mexicano: Mito y Esclarecimiento. México, Fondo de Cultura Económico, 2018.
Citar artículo:
Editorial Grudemi (2023). Muralismo mexicano. Recuperado de Enciclopedia de Historia (https://enciclopediadehistoria.com/muralismo-mexicano/). Última actualización: enero 2023.
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