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Reino visigodo

El primero de los reinos romano-germánicos.

¿Qué fue el reino visigodo?

El reino visigodo fue el primero de los reinos romano-germánicos que se formaron como consecuencia de las llamadas «invasiones bárbaras» del Imperio romano durante el siglo IV.

Godos era el nombre genérico que recibían diversos pueblos germánicos orientales que a partir del siglo III comenzaron a ejercer presión sobre las fronteras del Imperio romano. En el año 376, algunos de estos grupos ingresaron en el Imperio desde el norte de los Balcanes y en el 378 vencieron al ejército imperial romano en la batalla de Adrianópolis en la que murió el emperador romano Valente.

En 418, uno de esos pueblos, los visigodos, recibió del emperador romano Honorio el territorio de la Galia (actualmente el sur de Francia) donde se instaló como reino federado del Imperio romano. A través de un pacto (foedus), los visigodos recibían el control territorial a cambio del compromiso de colaboración para enfrentar a los enemigos de Roma. De ese modo, quedó establecido el primer reino bárbaro de Occidente cuya capital era Toulouse.

Desde la Galia, los visigodos avanzaron sobre la península ibérica (Hispania) desplazando a otros pueblos como los alanos y los suevos.

En el 507, el rey de los francos, Clodoveo I conquistó la Galia y expulsó a los visigodos más allá de los Pirineos hacia la Hispania, donde éstos se impusieron a la población hispánico-romana. La capital del reino se trasladó a la ciudad de Toledo.

Ubicación del Reino visigodo

En sus orígenes, el reino visigodo se ubicó en la provincia romana de la Galia, desde dónde se extendió hasta las costas del océano Atlántico y hacia la península ibérica.

A partir del 507, los visigodos fueron expulsados al sur de los Pirineos y ocuparon toda la Hispania, con excepción de la actual Galicia que quedó en manos de los suevos hasta que fueron derrotados definitivamente en el 585.

Características del Reino visigodo

Algunas de las características principales del reino visigodo fueron las siguientes:

  • Como los demás reinos romano-germánico se constituyó sobre la base de una superposición cultural germana, romana, cristiana y bizantina.
  • Durante las primeras décadas de instalación del reino, los visigodos fueron una minoría que ejercía poder político-militar sobre la población que era en su mayor parte romana.
  • Hasta el siglo VI la religión de los visigodos, y por lo tanto del reino, fue el cristianismo arriano. En 589, la conversión al catolicismo del rey Recaredo facilitó la integración con los habitantes originarios que eran cristianos romanos.
  • Durante más de un siglo, convivieron los códigos jurídicos romano y visigodo hasta que, en el año 654, el rey Recesvinto unificó la legislación y estableció un código territorial. Esto significa que regía a los habitantes del territorio más allá de su origen cultural.
  • La sociedad visigoda estaba integrada por una aristocracia guerrera y eclesiástica y una población de campesinos que se dedicaban a las actividades agrícolas y ganaderas y dependían de los grupos de poder para su protección.
    • Las clases populares estaban constituidas por esclavos, siervos y colonos con distinto régimen legal pero similares condiciones de vida.
  • Los asentamientos poblacionales eran inestables ya que había frecuentes migraciones a causa de las amenazas de invasión o de epidemias.
    • Las aldeas de campesinos se construían de materiales como la madera y la paja, poco costosos y transitorios.
  • Las ciudades eran escasas y estaban amuralladas. Alrededor, y bajo su protección, se desarrollaban las actividades agrícolas.
  • La actividad comercial era escasa. Consistía especialmente en pequeños productos de lujo procedentes del Imperio bizantino para consumo de la aristocracia.
fotografía de un Conjunto arquitectónico visigótico de San Pedro de Tarrasa en Cataluña.

Conjunto arquitectónico visigótico de San Pedro de Tarrasa en Cataluña.

Organización política del reino visigodo

El reino visigodo se organizaba políticamente como una monarquía. Sin embargo, los reyes tenían un poder limitado y el cargo no era hereditario, sino que el rey se elegía entre los miembros de la aristocracia guerrera.

El rey gobernaba con la administración palatina, que estaba constituida por dos órganos:

  • El Aula Regia, un consejo de altos funcionarios poderosos, los comites, que colaboraban con el rey y con quienes se controlaban mutuamente.
  • El Concilio de Toledo, un grupo de consejeros con funciones legislativas.

Al mismo tiempo, los miembros de la aristocracia tenían competencias fiscales, militares, judiciales sobre los miembros de la población que dependían directamente de ellos. Con el tiempo, estos vínculos privados fueron cobrando cada vez mayor importancia hasta llegar a una verdadera fragmentación del espacio político.

Fin del reino visigodo

El fin del reino visigodo se inició con la batalla de Guadalete, entre el 19 y el 26 de junio del año 711, cuando en el contexto de la expansión musulmana por el Mediterráneo entre los siglos VII y VII, tropas del Califato Omeya invadieron la península ibérica. Las disputas internas del reino y los conflictos con otros pueblos habían debilitado las fuerzas visigodas y facilitaron la rápida ocupación de los musulmanes que, para el 726 habían logrado ocupar toda la península.

Bibliografía:
  • Fossier, Robert y otros. El despertar de Europa (950-1250). Barcelona, Crítica. 2001.
  • García de Cortázar, José Ángel y Sesma, José Ángel. Manual de historia medieval. Madrid, Alianza Editorial. 2014.
  • Romero, José Luis. La Edad Media. México, FCE. 1995.
Citar artículo:
Editorial Grudemi (2021). Reino visigodo. Recuperado de Enciclopedia de Historia (https://enciclopediadehistoria.com/reino-visigodo/).