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Revolución francesa

Movimiento político, social e ideológico que se desarrolló en Francia, desde 1789 hasta 1804.

¿Qué fue la Revolución francesa?

La Revolución francesa fue un movimiento político, social e ideológico que se desarrolló en Francia, desde 1789 hasta 1804. Se inició con la Toma de la Bastilla, el 14 de julio de 1789, y culminó con la coronación de Napoleón Bonaparte como emperador de los franceses, el 2 de diciembre de 1804.

La Revolución francesa tuvo como protagonistas a opositores y partidarios del Antiguo Régimen. Este sistema político, social y económico se caracterizaba por la monarquía absoluta y una sociedad estamental dividida legalmente en sectores privilegiados y no privilegiados.

La Revolución francesa puso fin al absolutismo, el feudalismo, la servidumbre y los privilegios del clero y la nobleza. Sus lemas fueron «libertad, igualdad y fraternidad». Junto a la Revolución industrial, marca el comienzo a una nueva época de la historia europea, conocida como Edad Contemporánea.

Pintura de Napoleón

Napoleón cruzando los Alpes, pintura del artista francés Jacques-Louis David (1800).

Causas y consecuencias de la Revolución francesa

Causas

Las principales causas de la Revolución francesa fueron las siguientes:

  • Las arbitrariedades de un absolutismo monárquico que oprimía a la mayoría de sus súbditos.
  • Una gran desigualdad social debido a las fuertes cargas (impuestos, tributos y diezmo) que recaían sobre los campesinos franceses, quienes con su trabajo debían mantenerse a sí mismos y a los grupos privilegiados: la nobleza y el clero.
  • El descontento de sectores intelectuales por la falta de derechos y libertades. Estos intelectuales estaban muy influidos por las ideas de la Ilustración.
  • La crisis económica y financiera en la que se encontraba Francia. Los excesos de gastos de la Corona y los gastos provenientes de la participación en la guerra por la Independencia de Estados Unidos habían provocado un déficit presupuestario.
  • Una serie de malas cosechas que provocaron aumentos desmedidos del precio del pan, que era el principal alimento de los sectores populares.
  • Las aspiraciones de una burguesía en ascenso que deseaba que su posición económica se correspondiera con su situación social y sus derechos políticos.

Consecuencias

Las principales consecuencias de la Revolución francesa fueron las siguientes:

  • Fin del sistema feudal: la Revolución francesa suprimió todas las expresiones del feudalismo, entre ellas la servidumbre, el pago de tributos, los privilegios del clero y la nobleza.
  • Declaración de nuevos derechos individuales: libertad, igualdad ante la ley, abolición de la esclavitud, entre otros. Estas ideas se expandieron por toda Europa e influyeron sobre los líderes de las revoluciones de independencia en América.
  • Supresión de la monarquía absoluta y establecimiento de un sistema republicano con división de poderes, elección de los funcionarios por parte del pueblo y duración limitada en los cargos públicos.
  • Ascenso de la burguesía, que paulatinamente se transformó en el grupo social predominante en Francia.
  • Extensión de la guerra en Europa, debido al intento de las monarquías del continente de unirse para restaurar el Antiguo Régimen.
  • Ascenso al poder de Napoleón Bonaparte, como consecuencia de las victorias militares contra las potencias extranjeras. El resultado fue paradójico: Napoleón salvó a la Revolución francesa de sus enemigos exteriores para luego terminar con ella y reemplazarla por un sistema monárquico imperial. Tras su derrota se restauró la monarquía absoluta y Luis XVIII fue coronado como rey de Francia.

Etapas de la Revolución francesa

La Revolución francesa se puede dividir en las siguientes etapas:

Etapa monárquica Etapa republicana Etapa imperial
Estados Generales
(1789)
La Convención
(1792 – 1795)
El Imperio
(1805 – 1815)
Asamblea Nacional
(1789)
El Directorio
(1795 – 1799)
Asamblea Constituyente
(1789 – 1791)
El Consulado
(1799 – 1804)
Asamblea Legislativa
(1791 – 1792)

Etapa monárquica

Comprende los inicios de la revolución, desde 1789 hasta 1792, cuando se abolió la monarquía.

Estados Generales

Eran una asamblea que se reunía en momentos de crisis y en la que representantes de los tres estados o estamentos de la sociedad francesa transmitían sus necesidades o escuchaban las de la Corona.
En el rey Luis XVI convocó a los Estados Generales para solicitar un aumento de los impuestos y que los nobles los empezaran a pagar. Pero los representantes del Tercer Estado (integrado por banqueros, comerciantes, artesanos, campesinos y sectores populares urbanos), aprovecharon la convocatoria para solicitar el voto individual, en lugar del tradicional voto por estamentos. Como este pedido fue rechazado tanto por el rey como por los dos primeros estados (clero y nobleza), el Tercer Estado se retiró de los Estados Generales y formó una Asamblea Nacional.

Asamblea Nacional

El rey Luis XVI intentó disolver por la fuerza la Asamblea Nacional. Pero el 14 de julio de 1789 los sectores populares de la ciudad de París tomaron por asalto la Bastilla, una fortaleza en la que la monarquía guardaba armas y encarcelaba a los opositores. La toma de la Bastilla salvó a la Asamblea Nacional, que pudo seguir sesionando para suprimir el feudalismo y los derechos y privilegios de la nobleza.

Representación de la toma de la bastilla

Representación de la Toma de la Bastilla, símbolo del inicio de la revolución. Jean-Pierre Houël, 1789.

Asamblea Constituyente

La Asamblea Nacional, transformada en Asamblea Constituyente, proclamó la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano y sancionó la Constitución de 1791. Esta Constitución creó la monarquía parlamentaria, al establecer la división de poderes y una Asamblea Legislativa que se encargaría de la sanción de las leyes. En la monarquía parlamentaria solo un sector del Tercer Estado, la burguesía, tenía derecho a votar a los dirigentes políticos.

Asamblea Legislativa

La Asamblea Legislativa estaba dominada por dos facciones políticas:

  • Girondinos: liderados por Jacques Pierre Brissot, propiciaban un acuerdo entre el rey y los sectores burgueses, que pretendían dar por terminada la revolución.
  • Jacobinos: al mando de Maximilien Robespierre, eran más radicales ya que querían mejorar la situación de los sectores populares y proclamar la república.

En un principio predominó la posición de los girondinos, pero las sospechas de que Luis XVI conspiraba con otros monarcas para que atacaran Francia, provocaron la detención de la familia real y la supresión de la monarquía.

Etapa republicana

Se inició con la abolición de la monarquía, en 1792, y se extendió hasta 1804.

La Convención

En 1792 se conformó un nuevo organismo llamado Convención. Esta asamblea decidió ejecutar al rey Luis XVI en la guillotina, acto que simbolizó el fin de la monarquía. El asesinato del rey provocó la reacción de Gran Bretaña, Holanda, España, Austria y Prusia, que se unieron para acabar con la Revolución francesa.

Ejecución de Luis XVI en la revolución francesa

Representación de la ejecución de Luis XVI.

El temor ante el ataque extranjero fue aprovechado por los jacobinos para tomar el control de la Convención y arrestar a los líderes girondinos. Los jacobinos impulsaron las siguientes medidas:

  • Sanción de la Constitución de 1793 que estableció la República y proclamó el sufragio universal masculino.
  • Obligación de servir en el ejército para todos los varones entre 25 y 30 años. Esta leva masiva permitió conformar un ejército que derrotó a las potencias europeas y llevó la guerra fuera de las fronteras de Francia.
  • Establecimiento de precios máximos para los productos de primera necesidad, como el pan.
  • Amenaza de ejecutar a toda persona sospechosa de ser contrarrevolucionaria, lo que derivó en más de 50 mil muertos en la guillotina.

En 1794, estas medidas provocaron el descontento de parte de la población, que retiró su apoyo a los jacobinos. Esto fue aprovechado por sectores burgueses para detener y ejecutar a Robespierre y otros líderes jacobinos.

El Directorio

En 1795 se sancionó una Constitución, que creó un Poder Ejecutivo de cinco miembros llamado Directorio. También se estableció un sufragio masculino restringido a las personas de mayores fortunas.
El Directorio debió enfrentar varios levantamientos, tanto de monárquicos como de jacobinos. Para terminar con esta inestabilidad, en 1799, Napoleón Bonaparte encabezó un golpe de Estado que derrocó al Directorio. Para muchos historiadores, este golpe de Estado marca el fin de la Revolución francesa.

El Consulado

El Consulado, integrado por tres cónsules, impuso un régimen de gobierno centralizado y autoritario que restableció las relaciones con la iglesia católica.
En 1804 Napoleón decidió suprimir el Consulado y autoproclamarse emperador.

Etapa imperial

La coronación de Napoleón en 1804 significó el surgimiento del Imperio napoleónico, que trató de conquistar toda Europa. El Imperio perduró hasta 1815, cuando Napoleón fue derrotado por británicos y prusianos y confinado en la isla de Santa Elena, en el Atlántico sur.

Bibliografía:
  • Arendt, Hannah. Sobre la Revolución. Madrid, Alianza. 2004.
  • Furet, Francois. Pensar la Revolución Francesa. Madrid, Petrel. 1980.
  • Hobsbawm, Eric. La era de la Revolución. Barcelona, Crítica. 1971.
  • Soboul, Albert. La Revolución Francesa. Madrid, Tecnos. 1994.
Citar contenido:
Revolución francesa (2018). Recuperado de Enciclopedia de Historia (https://enciclopediadehistoria.com/revolucion-francesa/).